1. Desarrollo de la microtecnología, mayor capacidad de
procesamiento en un espacio menor.
2. Más funcionalidad y capacidad de los dispositivos, que
incluyen herramientas como correo electrónico, voz, mensajería de texto, acceso
a materiales de forma remota, colaboración, capacidad de almacenamiento y
aplicaciones de toda índole.
3. Crecimiento en la cobertura de las redes de
comunicación y los servicios que estas ofrecen.
4. Bajos costos de los equipos, servicios y la
disponibilidad de una gran variedad de opciones.
Analizando esta situación desde el
ámbito de la educación, estos dispositivos plantean una serie de retos y
oportunidades para desarrollar modelos alternativos para formar a las nuevas
generaciones de estudiantes, por lo que debemos dejar de considerar estos
dispositivos como distractores y empezar a tomarlos en serio como herramientas
para el proceso de aprendizaje. Algunos autores utilizan el término de mlearning
para referirse al proceso de aprendizaje mediante el uso de dispositivos
móviles como:
“… una manera de apoyar al aprendizaje en un medio ambiente donde diversos
elementos como la espontaneidad, la personalización, la informalidad, la
contextualización, la portabilidad, la conveniencia, la adaptabilidad, la
integración y la disponibilidad, juegan un papel relevante.” (Ramírez,
2009 p.60)
En este sentido es de gran
relevancia el papel que juega el maestro, instructor o formador como
responsable de mantener el equilibro de todos estos elementos que intervienen
en este nuevo modelo de formación.
Debemos tener presente que el fin original de estos dispositivos es el
de ser utilizados para el ocio, la recreación y la comunicación, por lo que el
reto para el docente que utilice este modelo de enseñanza será manejar de forma
adecuada el proceso de transferencia de los conocimientos, mantener la atención
y la motivación, desarrollar los intereses del alumno, todo esto mediante el
uso de sus habilidades didácticas y el desarrollo de nuevos ambientes
atractivos y fáciles de usar y acceder por el estudiante. De
esta forma, el docente deberá
desarrollar competencias en el
manejo de las nuevas tecnologías, en los procesos de comunicación, en el diseño
de programas adecuados y en los procesos
de evaluación requeridos para lograr el uso óptimo de la tecnología.
Analizando el uso de los
dispositivos móviles como herramienta para el proceso de aprendizaje, podemos
identificar una serie de atributos
que nos demuestran que efectivamente su uso aporta valor en la educación. Sin embargo, considero que la principal
característica es la capacidad de proveer al estudiante de contenidos en el
momento adecuado y en el formato adecuado para sus necesidades, de tal forma
que el estudiante obtiene el máximo provecho, así como una experiencia
enriquecedora en su proceso de formación.
Es claro que para lograr el objetivo
de que el estudiante pueda sacar el
máximo provecho del uso de estas tecnologías, debe existir una
planificación formal y consiente por parte del docente, para lo cual se deben
entender las necesidades de los estudiantes y permitirle ser el protagonista
activo de su proceso de formación (Heredia, 2007). El docente debe utilizar estrategias y un
modelo pedagógico que lo conviertan en un facilitador y que le permitan al
estudiante aprender a aprender. No se
debe perder de vista que los dispositivos móviles finalmente son sólo una
herramienta que debe facilitar y contribuir en el proceso de formación, su
poder como medio existe en la medida en que el modelo pedagógico utilizado
obtenga el máximo provecho del mismo.
Para obtener el mejor beneficio del
uso de los dispositivos móviles, el modelo pedagógico a utilizar debe estar
acorde con los objetivos educativos que quieren lograrse, el formato más
adecuado para el contenido que desea transmitirse y la forma en se desea
hacerlo. Si bien es cierto que los
dispositivos móviles facilitan en desarrollo de actividades en donde hay elementos de voz, gráficos o animaciones y
trabajo de campo (Ramírez, 2009), no
considero que esta herramienta este limitada únicamente a estas opciones, por
el contrario, se puede visualizar un gran crecimiento de opciones en este
sentido.
Actualmente los dispositivos móviles
han demostrado ser una gran herramienta para el desarrollo de actividades que
requiere de trabajo colaborativo y una comunicación eficiente, así como para
mantener una canal para la formación permanente y el desarrollo de nuevas
habilidades. Este tipo de actividades
pueden ser diseñadas utilizando como base el paradigma Socio-Cultural fundamentado en los principios de Vygotsky
(Fernández, 2009a), donde el proceso de aprendizaje se enfoca como el producto
de la participación social del estudiante vinculado al uso de herramientas
culturales, en este caso debemos considerar los dispositivos móviles como estas
herramientas que permiten la generación de oportunidades para la construcción
social del conocimiento. Por otra parte,
también podrían diseñarse actividades
basadas en el paradigma Psicogenético de Piaget, considerando los procesos de
asimilación y acomodación utilizando dispositivos móviles, de donde el
estudiante puede adquirir y desarrollar nuevos conocimientos.
Considero que el uso de dispositivos
móviles para fines educativos se convertirá en los próximos años en un práctica
común, lo cual hará de este medio un mecanismo aceptado socialmente para ser
utilizado en el proceso de adquisición de nuevos conocimientos, lo que
Fernández (2009b) define como una práctica
situada. El estudio del impacto del uso de los
dispositivos móviles en la educación, debe
hacerse desde la naturaleza misma de cada una de las facilidades que brinda
esta herramienta, como por ejemplo, el uso de grabaciones (por ejemplo, audio
libros o podcast), videos, aplicaciones, etc.
Por supuesto que también es importante considerar el proceso de
definición de las estrategias docentes y el desarrollo de las habilidades del
docente mencionadas anteriormente. Personalmente me enfocaría primero en evaluar
a fondo el ámbito del diseño curricular y el proceso de evaluación más adecuado
para desarrollar en forma óptima un proceso de formación enriquecedor para el
estudiante, finalmente serán las tecnologías utilizadas en forma adecuada las
que vendrán a completar el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Fernández Cárdenas, J. M. (2009a). Las tecnologías de
la información y la comunicación desde la perspectiva de la psicología de la
educación. (J. Arévalo Zamudio, & G. Rodríguez Blanco, Edits.) México,
Distrito Federal, México: Secretaría de Educación Pública/Dirección General de Materiales
Educativos.
Fernández Cárdenas,
J. M. (2009b). Aprendiendo a escribir
juntos: Multimodalidad, conocimiento y discurso. Monterrey:
Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO / Universidad Autónoma de
Nuevo León.
Heredia
Escorza, Y., & Romero Murguía, M. E. (2007). Un nuevo modelo educativo
centrado en la persona: compromisos y realidades. En A. Lozano Rodríguez, &
J. V. Burgos Aguilar, Tecnología
Educativa en un Modelo de Educación a Distancia Centrado en la Persona
(págs. 53-75). México: Limusa.
Ramírez Montoya, María
Soledad. (2009) Recursos tecnológicos para el aprendizaje móvil (MLearning) y su relación
con los ambiente de educación a distancia: Implementaciones e
investigaciones. RIED v. 12: 2,
2009 (págs. 57-82). México: Tecnológico
de Monterrey, ITESM.





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