6 de febrero de 2012

Desafíos de la educación ante el uso de dispositivos portátiles digitales


Es indudable que el desarrollo de las nuevas tecnologías han causado un gran impacto en todos los ámbitos del quehacer humano.  El desarrollo, cada vez más acelerado, de nuevos dispositivos y herramientas diseñadas para “facilitar” la vida del ser humano, ha creado todo una revolución que va desde la forma en que percibimos nuestro entorno hasta cómo nos comunicamos con los demás.  Vemos el “nuevo mundo” desde una perspectiva diferente, donde se integra nuestra vida personal, familiar y profesional en un sólo entorno virtual, ya no existen los límites, ni las limitaciones.

Un caso particular de este “nuevo mundo” en que vivimos lo podemos observar al analizar el impacto que los dispositivos móviles tienen sobre la sociedad.  Se entiende como “dispositivo móvil”, todo equipo de cómputo que por sus características físicas es fácilmente transportable y que permite el acceso a recursos de información de variada naturaleza como audio, videos, documentos, presentaciones, aplicaciones y otros.   La evolución e industrialización de este tipo de dispositivos ha tenido un gran crecimiento en los últimos años, motivado por factores como:

1.     Desarrollo de la microtecnología, mayor capacidad de procesamiento en un espacio menor.

2.     Más funcionalidad y capacidad de los dispositivos, que incluyen herramientas como correo electrónico, voz, mensajería de texto, acceso a materiales de forma remota, colaboración, capacidad de almacenamiento y aplicaciones de toda índole.

3.     Crecimiento en la cobertura de las redes de comunicación y los servicios que estas ofrecen.

4.     Bajos costos de los equipos, servicios y la disponibilidad de una gran variedad de opciones.

Analizando esta situación desde el ámbito de la educación, estos dispositivos plantean una serie de retos y oportunidades para desarrollar modelos alternativos para formar a las nuevas generaciones de estudiantes, por lo que debemos dejar de considerar estos dispositivos como distractores y empezar a tomarlos en serio como herramientas para el proceso de aprendizaje.   Algunos autores utilizan el término de mlearning para referirse al proceso de aprendizaje mediante el uso de dispositivos móviles como:

“… una manera de apoyar al aprendizaje en un medio ambiente donde diversos elementos como la espontaneidad, la personalización, la informalidad, la contextualización, la portabilidad, la conveniencia, la adaptabilidad, la integración y la disponibilidad, juegan un papel relevante.” (Ramírez, 2009 p.60)

En este sentido es de gran relevancia el papel que juega el maestro, instructor o formador como responsable de mantener el equilibro de todos estos elementos que intervienen en este nuevo modelo de formación.  Debemos tener presente que el fin original de estos dispositivos es el de ser utilizados para el ocio, la recreación y la comunicación, por lo que el reto para el docente que utilice este modelo de enseñanza será manejar de forma adecuada el proceso de transferencia de los conocimientos, mantener la atención y la motivación, desarrollar los intereses del alumno, todo esto mediante el uso de sus habilidades didácticas y el desarrollo de nuevos ambientes atractivos y fáciles de usar y acceder por el estudiante.   De esta forma,  el docente deberá desarrollar competencias en el manejo de las nuevas tecnologías, en los procesos de comunicación, en el diseño de  programas adecuados y en los procesos de evaluación requeridos para lograr el uso óptimo de la tecnología. 


Analizando el uso de los dispositivos móviles como herramienta para el proceso de aprendizaje, podemos identificar una serie de atributos que nos demuestran que efectivamente su uso aporta valor en la educación.   Sin embargo, considero que la principal característica es la capacidad de proveer al estudiante de contenidos en el momento adecuado y en el formato adecuado para sus necesidades, de tal forma que el estudiante obtiene el máximo provecho, así como una experiencia enriquecedora en su proceso de formación. 


Es claro que para lograr el objetivo de que el estudiante pueda sacar el máximo provecho del uso de estas tecnologías, debe existir una planificación formal y consiente por parte del docente, para lo cual se deben entender las necesidades de los estudiantes y permitirle ser el protagonista activo de su proceso de formación (Heredia, 2007).  El docente debe utilizar estrategias y un modelo pedagógico que lo conviertan en un facilitador y que le permitan al estudiante aprender a aprender.   No se debe perder de vista que los dispositivos móviles finalmente son sólo una herramienta que debe facilitar y contribuir en el proceso de formación, su poder como medio existe en la medida en que el modelo pedagógico utilizado obtenga el máximo provecho del mismo.


Para obtener el mejor beneficio del uso de los dispositivos móviles, el modelo pedagógico a utilizar debe estar acorde con los objetivos educativos que quieren lograrse, el formato más adecuado para el contenido que desea transmitirse y la forma en se desea hacerlo.  Si bien es cierto que los dispositivos móviles facilitan en desarrollo de actividades en donde hay elementos de voz, gráficos o animaciones y trabajo de campo (Ramírez, 2009),  no considero que esta herramienta este limitada únicamente a estas opciones, por el contrario, se puede visualizar un gran crecimiento de opciones en este sentido.

Actualmente los dispositivos móviles han demostrado ser una gran herramienta para el desarrollo de actividades que requiere de trabajo colaborativo y una comunicación eficiente, así como para mantener una canal para la formación permanente y el desarrollo de nuevas habilidades.  Este tipo de actividades pueden ser diseñadas utilizando como base el paradigma Socio-Cultural fundamentado en los principios de Vygotsky (Fernández, 2009a), donde el proceso de aprendizaje se enfoca como el producto de la participación social del estudiante vinculado al uso de herramientas culturales, en este caso debemos considerar los dispositivos móviles como estas herramientas que permiten la generación de oportunidades para la construcción social del conocimiento.  Por otra parte,  también podrían diseñarse actividades basadas en el paradigma Psicogenético de Piaget, considerando los procesos de asimilación y acomodación utilizando dispositivos móviles, de donde el estudiante puede adquirir y desarrollar nuevos conocimientos.  

Considero que el uso de dispositivos móviles para fines educativos se convertirá en los próximos años en un práctica común, lo cual hará de este medio un mecanismo aceptado socialmente para ser utilizado en el proceso de adquisición de nuevos conocimientos, lo que Fernández (2009b) define como una práctica situada.   El estudio del impacto del uso de los dispositivos móviles en la educación,  debe hacerse desde la naturaleza misma de cada una de las facilidades que brinda esta herramienta, como por ejemplo, el uso de grabaciones (por ejemplo, audio libros o podcast), videos, aplicaciones, etc.  Por supuesto que también es importante considerar el proceso de definición de las estrategias docentes y el desarrollo de las habilidades del docente mencionadas anteriormente.    Personalmente me enfocaría primero en evaluar a fondo el ámbito del diseño curricular y el proceso de evaluación más adecuado para desarrollar en forma óptima un proceso de formación enriquecedor para el estudiante, finalmente serán las tecnologías utilizadas en forma adecuada las que vendrán a completar el proceso de enseñanza-aprendizaje.



Referencias
Fernández Cárdenas, J. M. (2009a). Las tecnologías de la información y la comunicación desde la perspectiva de la psicología de la educación. (J. Arévalo Zamudio, & G. Rodríguez Blanco, Edits.) México, Distrito Federal, México: Secretaría de Educación Pública/Dirección General de Materiales Educativos.

Fernández Cárdenas, J. M. (2009b). Aprendiendo a escribir juntos: Multimodalidad, conocimiento y discurso. Monterrey: Comité Regional Norte de Cooperación con la UNESCO / Universidad Autónoma de Nuevo León.

Heredia Escorza, Y., & Romero Murguía, M. E. (2007). Un nuevo modelo educativo centrado en la persona: compromisos y realidades. En A. Lozano Rodríguez, & J. V. Burgos Aguilar, Tecnología Educativa en un Modelo de Educación a Distancia Centrado en la Persona (págs. 53-75). México: Limusa.

Ramírez Montoya, María Soledad.  (2009) Recursos tecnológicos para el aprendizaje móvil (MLearning) y su relación con los ambiente de educación a distancia: Implementaciones e investigaciones.  RIED v. 12: 2, 2009 (págs. 57-82). México: Tecnológico de Monterrey, ITESM.

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